Con los sentidos despiertos, el entorno se vuelve aula Reconocimiento del entorno natural escolar a través del lenguaje sonoro y visual con estudiantes de grado 3° en la I.E.D. Francisco Julián Olaya.

Resumen

Esta investigación sistematiza la experiencia pedagógica del Laboratorio de Creación Artística: “Con los sentidos despiertos, el entorno se vuelve aula”, desarrollada con 80 estudiantes de tercer grado de la I.E.D. Francisco Julián Olaya Sede C, en La Mesa, Cundinamarca. El estudio parte de un problema identificado tanto en la práctica docente como en el campo de la educación artística: la desconexión entre los niños y niñas y su entorno natural escolar, producto de una enseñanza artística reducida a la repetición técnica dentro del aula y desvinculada del territorio. Esta situación se constató mediante una cartografía social inicial, “Escucho y siento mi territorio”, cuyos resultados evidenciaron que los estudiantes percibían el colegio de forma predominantemente funcional, con escasa atención consciente hacia las zonas verdes, los sonidos del entorno y los seres vivos que habitan su espacio cotidiano. Este hallazgo dialogó con el concepto de “trastorno por déficit de naturaleza” propuesto por Louv (2018), que describe la pérdida progresiva del vínculo sensorial y afectivo entre la infancia y los entornos naturales. Frente a esta problemática, el objetivo central de la investigación fue reconocer el entorno natural escolar cotidiano a través del Laboratorio de Creación Artística, entendido como dispositivo pedagógico de exploración sensible que articula los lenguajes sonoro y visual con el territorio. Bajo la metodología de sistematización de experiencias de Jara (2018), se desarrollaron cuatro momentos metodológicos: exploración de paisaje sonoro, Land Art (esculturas efímeras), collage botánico (Bichógrafo) y estampación botánica (Detectives de Huellas), complementados por el diagnóstico inicial, realizado a través de una cartografía social. El marco teórico se fundamentó en los conceptos de paisaje sonoro de Schafer (2013), paisaje visual de Nogué (2007), estética relacional de Bourriaud (2008), educación artística de Eisner (2004) y aprendizaje experiencial de Dewey (2008). Los hallazgos principales indican que la escucha activa y la observación reflexiva permitieron a los estudiantes transitar de una relación funcional con el espacio hacia una apropiación sensible, simbólica y emocional del territorio. Se identificó que la educación artística, mediada por la exploración sensorial del entorno, puede funcionar como un dispositivo de arraigo que fortalece el vínculo entre los niños y niñas y su espacio escolar natural, ofreciendo una alternativa pedagógica situada frente a la enseñanza artística reproductiva.

Descripción

Editorial

Universidad Pedagógica Nacional

Programa académico

Licenciatura en Artes Escénicas

Citación

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