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    Hacia el análisis de la producción de los estudiantes. Evaluación de la calidad, área lenguaje.
    (Editorial Universidad Pedagógica Nacional, 1996-01-01) Castillo, Martha; Duarte, Patricia; Pérez, Mauricio; Bustamante Zamudio, Guillermo
    En este artículo, nuestro interés se centra en las preguntas abiertas. Para tal fin, se analizó una muestra representativa de las respuestas dadas por los estudiantes a estas preguntas: de las pruebas aplicadas a muestras de estudiantes en 25 departamentos, se escogieron 20 narrativas, entre 3.500 que a su vez se habían seleccionado en el SNP para calificar. Los cuadernillos seleccionados cumplen con una estructura narrativa en la que el estudiante refleja su contexto situacional más inmediato y sus imaginarios, a la vez que pone en juego sus competencias discursivas y narrativas. Por limitación de espacio, aquí presentamos únicamente el contexto para el análisis de las respuestas a las preguntas abiertas.
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    Competencia lingüística y educación.
    (Editorial Universidad Pedagógica Nacional, 2010-01-01) Bustamante Zamudio, Guillermo
    Los procesos evaluativos de la educación colombiana tomaron, a partir de cierto momento, la competencia como objeto de evaluación. Con toda seguridad, esto es producto de la confluencia de muchos factores; pero, particularmente, hay uno —el referido a los antecedentes teóricos de la categoría— que se comenta en este texto. En las menciones al asunto es frecuente referirse a Chomsky como aquel que inauguró este concepto. Y es cierto, pero es importante destacar que poco se explora la especificidad de esa primera aproximación y, en consecuencia, no se pueden concluir las implicaciones que ello tendría al usarlo, especialmente, a la hora de evaluar la educación, tema central en el cual pensaremos a lo largo del presente artículo.
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    Estándares curriculares y autonomía.
    (Editorial Universidad Pedagógica Nacional, 2003-02-23) Bustamante Zamudio, Guillermo
    La evaluación masiva entró en nuestra educación en relación con la política educativa. La Ley General de Educación la convirtió luego en un programa permanente. Pero entonces la autonomía que esa misma ley había querido implementar, que se enunciaba como mecanismo para tener una mejor calidad de la educación, se enunció luego, a partir de la evaluación masiva, como mecanismo para acentuar las diferencias educativas debidas a diferencias sociales. Entonces, la evaluación masiva, convertida en instrumento para legitimar la política educativa, no contaba con un referente común que le permitieramostrarse como equitativa. De ahí que, en un movimiento aparente hacia un pasado de diseño instruccional, se promulguen los estándares educativos.
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    Un instrumento de factores asociables, en el marco de la evaluación de competencias básicas en el D.C.
    (Editorial Universidad Pedagógica Nacional, 2014-02-28) Bustamante Zamudio, Guillermo; Díaz Monroy, Luis Guillermo
    Inscrita en lógicas de eficiencia y diseño técnico de la educación, la evaluación parece modular efectos importantes que van más allá de un simple horizonte cognitivo o de un propósito ético. Examinar factores asociados al logro de los estudiantes permite detectar novedades, reiteraciones, causalidades y argumentos desde los cuales se pretende objetivar las decisiones políticas en educación. El artículo hace un análisis cualitativo al instrumento de factores asociados aplicado en Bogotá y delata críticamente sus limitaciones y ambigüedades.
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    Sobre un intento retórico de legitimar la evaluación de "competencias básicas".
    (Editorial Universidad Pedagógica Nacional, 2001-01-01) Bustamante Zamudio, Guillermo
    El número 56 de la revista de la FECODE, Educación y Cultura, dedica gran parte de su contenido al tema de la “evaluación por competencias”. En ese dossier, hay un artículo del equipo que la Universidad Nacional ha conformado para implementar la evaluación censal de competencias básicas en el Distrito Capital [DC], y que incluye profesores de esa universidad, de la Pedagógica y de la Distrital.
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    Sobre los estándares para educación en Colombia.
    (Editorial Universidad Pedagógica Nacional, 2006-01-12) Bustamante Zamudio, Guillermo
    Con los Estándares básicos de calidad para la educación, el Ministerio de Educación Nacional agrega un término al vocabulario curricular que circula en la escuela: "objetivos", "indicadores de logros", "lineamientos curriculares", "competencias"…y, ahora, "estándares". Ahora bien, el discurso que sustenta los estándares: a) no sitúa la medida en el proceso histórico de los cambios curriculares; b) la enuncia como salvadora, sin ubicar por qué idéntica proclama, hecha cada vez en los casos anteriores, no se hizo realidad; c) trata de ocultar su sentido pragmático, a saber: dar un soporte a las evaluaciones masivas; d) intenta persuadir a la comunidad educativa con procedimientos no argumentativos; y finalmente, e) trata de manera imprecisa algunos conceptos y aspectos de la vida educativa. No obstante, con o sin este tipo de medidas, conformar y fortalecer comunidades disciplinares y pedagógicas (en correlación con las entidades formadoras de docentes) continúa siendo imprescindible para todo el que se proponga cualificar la educación colombiana, sea que lo busque a través del currículo, la evaluación o la pedagogía.
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    A diez años de la ley 115, ¿Cómo se materializó la preocupación por la "calidad"?
    (Editorial Universidad Pedagógica Nacional, 2005-01-01) Bustamante Zamudio, Guillermo
    La Ley general de educación se hizo en medio de la pugna entre quienes se disputan el control del campo educativo; tal vez por eso sus contradicciones internas. Y mientras unos la tomaron como una dádiva, y la defienden como realización de las aspiraciones magisteriales; el gobierno se propuso desmovilizar un gremio cualificado e ir recortando dicha ley en función de los propósitos de la nueva política social.La Ley 115 no define la calidad; la considera una intención, un afán por ajustarse a los mandatos legales y algo que se ejecutará cuando se creen ciertas instancias. La "calidad" tal vez sea el nombre de la nueva preocupación frente a la escuela, una vez el dispositivo se ha impuesto ("cobertura") hasta el punto de ser aceptado como natural. Del poder pasamos al control; se trata de una “calidad" visible a través de evaluaciones masivas, en cuya interpretación intervienen “expertos" sin formación en educación, y cuyos resultados legitiman políticas acordadas en toda América Latina con los organismos multilaterales y la banca internacional. Se nos olvidó que hace poco hacíamos investigación -no evaluaciones masivas- e indagábamos por condiciones materiales -no por "factores asociados'-. Se buscaba una compleja y heterogénea participación de los involucrados, no simplificar la educación y encontrar culpables.Pero si bien la "calidad" es el gran consenso, pues poco se discute, no se trata de un concepto universal. El sólo hecho de hablar u obrar en su nombre no hace buena una acción o una política. Recuperar el movimiento intelectual y político de los maestros, podría contribuir a frenar la política en cuestión.
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    La educación y la época de la evaluación : entre necesidad y contingencia.
    (Editorial Universidad Pedagógica Nacional, 2009-01-01) Bustamante Zamudio, Guillermo
    Hoy la educación pasa por el cálculo: la evaluación externa, mediante pruebas “objetivadas” en procesos matemáticos y políticos, dice más o menos lo que ya se sabe (el resto lo hace circular como “información” en la que se debe empezar a creer); desconoce la educación en términos pedagógicos y epistemológicos e impone otros estadísticos y empresariales. Al aplicarse por razones ajenas a las dinámicas escolares, siembra expectativas contrarias al objetivo que dice inspirarla –mejorar la calidad de la educación, pues ahora la comunidad educativa competirá por resultados, sin que importen los medios. Pero el encuentro educativo es refractario al cálculo: la formación es un efecto contingente de una relación en la que se fuerza al otro con una propuesta cultural que está en sus manos aceptar o no; los efectos se disipan, se dilatan, nunca están en el tiempo justo. Ahora bien, este choque entre necesidad y contingencia produce un abandono de la oferta constitutiva del acto educativo (el maestro como “facilitador”) a favor de la demanda del cliente.